¿Cómo se realiza? Comenzamos con una higiene profunda para limpiar la superficie de la piel. Luego se realiza una exfoliación con crema pulidora y se trabaja con punta de diamante para renovar y alisar la piel. Se aplica un ácido adecuado al tipo y condición de la piel para potenciar la limpieza y mejorar la textura. Después se coloca una máscara específica según la necesidad (calmante, hidratante, purificante, etc.). Finalizamos con cabina LED, que ayuda a calmar, regenerar y mejorar el resultado del tratamiento.